El ahormado del tejido - el toque final.

Zweig Sweater.

 

¡Por fin he terminado el Zweig Sweater! El patrón ha sido un amor a primera vista: hermoso canesú con preciosos calados y un cuerpo en patrón de pequeñas “x”.

Me gustan mucho los diseños de la estadounidense Caitlin Hunter. Sus proyectos son algo bohemios, desenfadados  y al mismo tiempo tienen una cierta elegancia. Aquí encontráis el enlace al patrón de mi jersey y otros proyectos de la diseñadora.

He pensado y planificado con detalle mi versión. He decidido los colores: un granate jaspeado para el cuerpo y las mangas, y un dorado para el canesú. Los colores quería que fuesen como las hojas otoñales del Liquidamber, del árbol: tonalidades de rojo, dorados y marrones.

Ya hace algún tiempo que me dedico a teñir lanas. Me encanta el proceso que hace que cada proyecto sea especial, y con un toque personal. Además me permite elegir la base de calidad que en este caso es merino puro.

Teñir la lana.

 

 

Empezé a teñir justo el 1 de noviembre. Lo cuento porque el proyecto, a pesar de que me apasionaba, se ha vuelto una pequeña odisea en el tiempo con pequeñas aventuras. No suelo tardar 3 meses en terminar una labor.

El primer pequeño percance fue el color. El deseado granate me ha salido un rojizo pálido muy poco atractivo, por lo tanto tenía que volver a teñir. Es un proceso largo y que precisa de tanta paciencia como de tranquilidad, y esta última no siempre la dispongo con dos churumbeles por el medio…

Pasado unos días, al final, he conseguido el color que me gustaba y que quedaba bien con el dorado. He convertido las madejas en bolas y reunido todo el material necesario para empezar. De verdad, me han ardido las manos para hacerlo, para ver cómo quedaba la muestra y si era la imagen que tenía en mente. Me encanta esta sensación!

El gauge ha salido perfecto. Justo la tensión que necesitaba para el proyecto y con la imagen  bonita. Esto facilitaba mucho porque de esta forma no fue necesario hacer ningún ajuste de puntos. Era seguir las instrucciones a raja tabla. Con mucho entusiasmo he montado los puntos y empezado el canesú.

El agujero del tiempo…

 

Normalmente tejo a un buen ritmo. Me busco mis “huecos” entre las siestas de los niños y mis tareas habituales y los “huecos” me rinden o, mejor dicho, me rendían.

Desde que he activado el blog (que me proporciona mucha alegría e ilusión) mis “huecos” han encogido, lógicamente.

Antes podía tener cinco proyectos simultáneamente y terminarlos en tiempo razonable. Ahora esto es imposible sin que el trabajo se arrastre hasta la infinidad.

He cambiado la estrategia y tendré, como mucho, dos labores en marcha para que la faena no se acumule.

Según avanzaba la labor me fui dando cuenta que cometí un error al calcular los metros necesarios de la lana granate para el jersey. Se me estaban poniendo los pelos de punta! Me quedaba en total menos de una madeja (100 gr) para las dos mangas. No llegaría hasta los puños ni en sueños.

Quedaban tres opciones: o hacer manga francesa (que no me gusta para nada), modificar el diseño y apañar las mangas con el color ámbar, o intentar reproducir el color.

Elegí la última opción.

Las lanas teñidas a mano.

 

 

Las lanas teñidas a mano son una autentica preciosidad. Dan a cualquier proyecto un toque distinto y único. No hay el mismo color dos veces. Quiénes las habéis probado, me daréis la razón. Y quiénes no, aquí os dejo unas recomendaciones para evitar llevarse una sorpresa.

 

Qué hay que tener en cuenta a la hora de tejer con la lana de este tipo:

 

  • Ser previsor y comprar siempre las cantidades adecuadas. Mejor que sobre a que falte. Al tratarse de un producto manufacturado las tonalidades de las madejas de un lote se distinguen entre ellas ligeramente. Los lotes suelen ser pequeños, entonces si no adquirimos cantidades suficientes podemos tener un problema con el ajuste del color posteriormente.

 

  • Siendo lotes diferentes las diferencias pueden ser muy grandes.

 

  • Tejiendo con lana teñida a mano o cualquiera que sea de fantasía, es conveniente tejer con dos madejas alternándolas cada dos pasadas. De esta manera la imagen del tejido saldrá más harmoniosa y no habrá partes con diferencias de color significativas.

 

Sabiendo todo esto me enfrentaba a un auténtico desafío a la hora de copiar el color. Me he pasado algunos días vigilando la olla, lavando y secando lana.

No conseguí el mismo color, pero sí una variante que se podía incorporar en el proyecto sin destacar demasiado.

Ya podía terminar el jersey.

Errores creativos.

 

Cuando consultaba las instrucciones para las mangas, he advertido que el dicho patrón “X” que  adornaba el cuerpo y las mangas, en mi caso no lo era.

Me he dado cuenta que por despiste he convertido el ”X” en un “O” y eso ya en el momento de la elaboración del gauge. La verdad sea dicha que mi versión no me disgustaba, entonces he decidido dejarlo. No hay mal que por bien no venga.

A veces los errores involuntarios conducen a unas soluciones que incluso pueden mejorar la pieza.

Las mangas las he tejido también a mi gusto. No me agradan las mangas bombachas y las he ajustado.

Abajo os enseño mi patrón “O” y el gráfico correspondiente. Como cruzar los puntos sin la aguja auxiliar podéis consultarlo  aquí. 

El último paso: el ahormado del tejido.

 

Ahora me gustaría dedicarle unas líneas más al tema de los acabados.

En la elaboración de una pieza tejida a mano todos los pasos son de suma importancia, ya que influyen en el resultado final.

La terminación profesional de una pieza de tejido consiste en un paso que marca toda la diferencia: el ahormado.

Me he saltado este paso durante mucho tiempo simplemente por desconocimiento.

Solo debido a las advertencias constantes en las instrucciones de habla inglesa  „to block to finish measurements“, „block to open lace pattern“ o „to block as desired“, me he dado cuenta que todavía queda algo por hacer.

También en las instrucciones en alemán o castellano uno encuentra este paso ocasionalmente: “estirar las piezas tricotadas en forma” o “tensar y humedecer”.

Sin embargo, el término en mi opinión es engañoso, porque normalmente no deberías estirar la tela y ponerla bajo tensión porque pierde su elasticidad.

 

 

¿Qué es entonces exactamente el ahormado?

 

 

Lo que se denomina en inglés „to block“, en castellano significa literalmente “bloquear”, pero quiere decir ahormar.

Es un proceso simple pero efectivo que no solo aprovecha la elasticidad de la lana para dar a la pieza  exactamente  las dimensiones del corte dado, sino también para hacer que el patrón resalte o los puntos aparezcan más uniformes.

Cómo se hace:

 

 

  • Para el ahormado colocamos la pieza de punto terminada cuidadosamente sobre una superficie blanda. Una vez colocada la estiramos a la forma deseada o especificada en las instrucciones del patrón y la fijamos con unos alfileres largos.

 

Hay alfileres especiales, pero los de toda la vida sirven también. Es importante que sean inoxidables para que con el contacto con agua no nos estropeen el tejido. Cuanto más pequeños sean los espacios entre los alfileres, mejores resultados se consiguen.

 

  • El siguiente paso es rociar o humedecer la pieza, sin empapar, y dejar secarla. Para esto podemos utilizar un pulverizador.

 

Si la prenda esta manchada podemos lavarla (sin suavizante que elimina la elaticidad de lana), dejar escurrir el agua y eliminar el exceso con una toalla sin torcer el tejido. Como paso siguiente sería darle la forma y fijar con los alfileres.

 

Otra técnica que se utiliza es hacerlo con la plancha empleando el vapor sin que llegue a tocar el tejido.

Personalmente no me convence este método, ya que la lana pierde toda su elasticidad. Aunque puede ser útil si queremos eliminar la elasticidad del dobladillo.

 

Las piezas con patrón de encaje y calados necesitan un verdadero “estirar” del tejido. El objetivo aquí es que el patrón simplemente no se contraiga después del secado y que los calados se abran.

Para este propósito el tejido debe colocarse bajo tensión con la ayuda de las agujas. La tensión hace que los agujeros se abran y el patrón se aproveche al máximo. Se puede humedecer la tela antes o después del estirar.

Aquí un breve vídeo .

Negative ease – positive ease.

 

 

Hay que tener mucho cuidado con piezas que aún después del hormado deben seguir muy elásticas y ajustadas.

En los patrones de habla inglesa muchas veces se encuentran indicaciones comonegative ease” o “positive ease”.

Como ease” podría denominarse la cantidad de espacio adicional incorporado en una prenda que permite que la prenda te esté más o menos suelta.

Cuando la prenda es más grande que la persona que la usa, se dice que la prenda tiene un positive ease o tiene “espacio positivo”. Un positive ease es, en consecuencia, el margen que se calcula entre las medidas del cuerpo y las dimensiones de la prenda terminada.

No nos confundamos aquí con el término over size. En caso de positive ease puede tratarse de unos pocos centímetros de “espacio extra” mientras en el segundo este espacio extra es bastante más grande.

“Negative ease”se refiere a los tejidos que se contraen en el estado normal debido a un patrón elástico y, por lo tanto, tienen una circunferencia más pequeña que la parte del cuerpo correspondiente. Cuando se usan, se estiran así levemente.

Encontrando esta información sabemos por lo tanto como estirar la pieza sin que eliminemos ciertas características.

 

Utensilios para el ahormado de tejido:

En las fotos arriba podéis ver algunos accesorios muy útiles para el hormado del tejido:

 

  1. Las agujas largas para el hormado. Se pueden utilizar individualmente o juntas con los alambres. Se pueden sustituir por unos alfileres corrientes inoxidables de cabeza grande.
  2. Los alambres. Son prácticos a la hora de hormar los chales u otras piezas con bordes largos y rectos. Se introducen al largo o ancho de la pieza y se fijan con las agujas para hormar ( ver nr.1).
  3. Los pins.  No son nada más que un conjunto de varias agujas. Pueden ahorrar tiempo.
  4. Las alfombrillas. Son unas alfombrillas de espuma, compuestas por varios elementos cuadrados. Se las encuentra lisas o con dibujo de formas que ayudan a dar la forma deseada al tejido.Son parecidas a las alfombrillas infantiles. Una alternativa a esta alfombrilla pueden ser las placas de espuma de poliestireno que encuentras en las tiendas con material de construcción.
  5. Un ejemplo de como utilizar el material mencionado.
  6. Los moldes para el hormado de calcetines.

El ahormado de diferentes materiales:

 

 

Las lanas e hilos de fibras naturales son los que mejor “colaboran” a la hora de hormar, ya que tienen “memoria”. Los sintéticos, en cambio, lo hacen en cierta medida y necesitan bastante más tiempo y paciencia. Aunque hormados, las fibras sintéticas pueden volver a su estado previo. Aquí hay las indicaciones de como hormar los materiales específicos:

 

Lana virgen

El tejido se remoja en agua tibia, se deja escurrir el agua o se elimina el exceso apretando el tejido suavemente con una toalla, se estira en forma y se fija con las agujas. Necesita un secado de unos días. La lana tiene una “memoria” fantástica, pero necesita tiempo para aprender ;-), sin embargo los resultados son fenomenales.

 

Lana merino

Jerséis: estirar previamente a la medida, humedecer el tejido (sin empapar) y dejar secar unos días.
Se puede lavar también y estirar mojado, aunque con muchísimo cuidado porque el tejido es muy elástico. Funciona mejor con los chales y pañuelos de calados.

 

Alpaca

Tiene menos “memoria” que la lana. El tejido se estira y se fija con alfileres, se humedece más generosamente que la lana y se deja secar unos días. Atención a la hora de ahormar tejido mojado! La alpaca tiene la propiedad de aumentar bastante sus dimensiones.

 

Mohair

Se puede hormar el tejido mojado. Después de secarse bien puedes peinarlo con un cepillo propio para mohair.

 

Cachemira

Estirar en forma, fijar con alfileres, humedecer y dejar secar.

 

Algodón

El algodón, a pesar de ser fibra natural, tiene muy poca memoria y pierde la forma con facilidad en poco tiempo. Cuanto más apretado sea el tejido, más problemas puede dar. Aquí funciona mejor el método de la plancha (utilizando el vapor). Después de cada lavado hay que repetir la acción.

 

Lino

Lino es un tejido muy especial. Su ahormado funciona mejor después de haber dejado el tejido de remojo en agua bastante caliente que hace que el tejido se ablande bastante y ahorme mejor. Hay que recordar que una de las propiedades del lino es la arruga elegante y en poco tiempo el aspecto de la prenda cambia. Este procedimiento de estirar y darle forma al tejido hay que repetirlo tras cada lavado.

 

Sintéticos.

Si se trata de una mezcla en la cual la lana supera el 50% se puede mojar el tejido y estirar en mojado, dejando secar unos días.

Si el contenido de las fibras sintéticas es superior al 50%, funciona mejor el método de rociar después de estirar previamente.

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Abajo en las fotos veis el jersey antes y después del ahormado.

El ahormado de tejido es un paso un poco laborioso, pero mejora el aspecto de la pieza substancialmente. Para mí es algo que no va a faltar nunca más en mis proyectos.

¿Y tú, lo haces y lo crees imprescindible?

 

Un abrazo y Happy Knitting

 

Justina

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