CAMSE – una delicia en baby camel y seda morera

La lana de baby camel es una fibra de lujo poco conocida pero excepcional para el tejido a dos agujas. Su suavidad comparable al cashmere, su capacidad térmica y su versatilidad la convierten en una opción ideal tanto para prendas de invierno como de entretiempo. A continuación, exploraremos sus propiedades, cómo se comporta al mezclarse con seda, qué proyectos son ideales para tejer con ella, su idoneidad para diferentes estaciones, y los cuidados necesarios para mantener tus prendas en perfecto estado.

¿Qué es la lana de baby camel?

La lana de baby camel proviene del subpelo suave de los camellos bactrianos (de dos jorobas), especialmente de las crías o de las primeras mudas de pelo. Estos camellos habitan en regiones frías como Mongolia y su pelaje se recoge de forma ética durante la muda natural en primavera, sin necesidad de esquilar al animal.

Las fibras de baby camel tienen un diámetro de 17 a 19 micrones, similar al cashmere, lo que les confiere una suavidad excepcional. Además, son huecas, lo que proporciona una excelente capacidad de aislamiento térmico sin añadir peso.

Foto; Chal VERVE de Feliz y Punto para el libro» En busca del color»- para ver AQUÍ

Propiedades destacadas de la lana de baby camel

  • Suavidad extrema: Comparable al cashmere, ideal para prendas que se llevan directamente sobre la piel.

  • Ligereza y calidez: Gracias a sus fibras huecas, ofrece un aislamiento térmico superior sin añadir peso.

  • Transpirabilidad y regulación térmica: Mantiene el cuerpo cálido en invierno y fresco en verano, adaptándose a diferentes climas.

  • Hipoalergénica: Al no contener lanolina, es adecuada para personas con piel sensible o alergias.

  • Alta absorción de humedad: Puede absorber hasta el 30% de su peso en humedad sin sentirse húmeda, lo que la hace ideal para climas variables.

  • Durabilidad: Las prendas tejidas con esta lana pueden durar generaciones, manteniendo su forma y calidad con el tiempo.


Mezcla de baby camel con seda: lujo y funcionalidad

La combinación de baby camel con seda da lugar a un hilo lujoso que aúna lo mejor de ambas fibras. La seda aporta un brillo sutil y una caída elegante, mientras que la lana de baby camel añade suavidad y calidez. Este tipo de hilo es ideal para prendas ligeras con un toque sofisticado, como chales y bufandas.



Comportamiento al tejer con baby camel

  • Definición de punto: La lana de baby camel, especialmente si va mezclada con seda, ofrece una definición de punto  buena. Los puntos quedan suaves y ligeramente difuminados, lo cual es ideal para texturas delicadas, calados, o patrones sencillos, pero quizá no sea la mejor opción si buscas realzar trenzas complejas o motivos muy estructurados.

  • Sensación al tejer: Es una delicia trabajarla en las manos. Corre suavemente sobre las agujas y no produce fricción, lo cual la hace especialmente agradable para largas sesiones de tejido. Esto es relevante si tienes problemas articulares o sensibilidad.

  • Elección de agujas: Se recomienda usar agujas de madera o bambú si la lana tiene mezcla con seda, ya que el hilo puede ser resbaladizo en agujas metálicas. Esto ayuda a evitar que se escapen puntos.

Ver las opciones de colores en CAMSE.

¿Es apta para verano o invierno?

Gracias a su capacidad de regulación térmica, la lana de baby camel es adecuada tanto para invierno como para entretiempo. En invierno, proporciona una calidez excepcional, mientras que en climas más cálidos, su transpirabilidad y capacidad de absorción de humedad la hacen cómoda de llevar.


Bloqueo y cuidados de las prendas

  • Bloqueo: La lana de baby camel responde bien al bloqueo en húmedo. Después del primer lavado, puede expandirse ligeramente (hasta un 5%), por lo que es recomendable realizar una muestra y bloquearla antes de iniciar el proyecto final.

  • Lavado: Se recomienda lavar a mano con agua fría y un detergente suave. Evitar el uso de suavizantes y no retorcer la prenda.

  • Secado: Secar en plano sobre una toalla, alejando la prenda de fuentes directas de calor o luz solar.

  • Almacenamiento: Guardar en un lugar seco y protegido de polillas, preferiblemente en bolsas de tela o con repelentes naturales como la lavanda.

Conclusión

La lana de baby camel es una opción excepcional para quienes buscan tejer prendas de alta calidad, suaves y duraderas. Su combinación única de propiedades la hace versátil y adecuada para una amplia variedad de proyectos. Al mezclarla con seda, se obtiene un hilo aún más lujoso, ideal para prendas elegantes y sofisticadas. Con los cuidados adecuados, las prendas tejidas con esta lana pueden acompañarte durante muchos años, manteniendo su belleza y confort.


¿Has tejido alguna vez con lana de baby camel? Comparte tu experiencia en los comentarios y cuéntanos qué proyectos has realizado con esta maravillosa fibra.

Feliz tejer!

 

Justina

2 comentarios. Dejar nuevo

  • Ana Pleguezuelo
    marzo 16, 2026 9:53 am

    Hola Justina
    Es para preguntarte que este año no puedo ir a Sevillateje y me he enamorado del hilo que has echo para el chal de Carmen Garcia Mora. Como puedo conseguirlo por favor? Gracias

    Responder
    • Hola Ana!

      Estoy actualizando la web. Dentro de unas horas encontrarás una categoria con los especiales de la feria. Podrás acceder al hilado directamente. Muchas gracias y saludos

      Responder

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